¿Cómo encontrar un equilibrio corporal y emocional?

Hace unas semanas encontré esta imagen que compartió una gran reflexóloga que dedica su vida a acompañar y ayudar a mejorar la calidad de vida de sus pacientes. Ella es argentina y me voy a permitir el lujo de usarla para transmitir la intención de este artículo.

Todos en alguna ocasión hemos tocado fondo, hemos querido romper con todo y empezar de cero. El problema es que empezar de cero provoca miedo, vértigo, incertidumbre y no queremos salir de la zona de ‘confort’ porque aterra la idea y nuestra cabeza empieza con los famosos ‘y si…’.

El primer paso para el cambio es la aceptación. Pero, ¿por qué la aceptación? Quizás porque detrás de cada cambio, existe un problema o algo que queremos dejar atrás. Pero si no lo aceptamos, raramente podremos cambiarlo. Cuando nos resistimos o negamos de manera activa a nuestros pensamientos o sentimientos, éstos pueden adquirir una mayor relevancia, debido a que al ejercer un esfuerzo real por no pensar en ello o por intentar que desaparezcan, estamos potenciando que ocupen un espacio en nuestra mente que los haga reaparecer constantemente. Por eso el primer paso para cambiar es aceptar el pasado, aceptar lo que nos sucedió, aceptar el problema. La idea no es escapar del problema, al contrario, enfrentarnos de una manera más madura.

Aceptar no es perder, no es fracasar, todo lo contrario, aceptar es ‘soltar’, ‘dejar ir’, dejar que el universo ponga cada cosa en su sitio y en el momento que corresponda. Las personas queremos soluciones y respuestas YA y eso es lo que nos crea frustración, agobio, ansiedad y lo que no nos deja llegar a una situación de ‘abandono’, entendiendo abandono como una aceptación aunque sea por agotamiento de luchar contra algo que por mucho que insistamos, se colocará cuando corresponda,

Nosotros, los reflexólogos, ayudamos a los pacientes a bajar ese nivel de ansiedad, de estrés, de agobio por querer obtener soluciones y respuestas inmediatas. OJO no damos la solución, ni tenemos una ‘varita mágica’ que cambie el funcionamiento de nuestro pensamiento hacia la situación conflictiva o perturbadora del momento. 

El sistema nervioso, tal y como he comentado en entradas pasadas, es un sistema que responde de una manera prácticamente inmediata y fantástica a los tratamientos de reflexología. Relaja y anestesia las terminaciones nerviosas de modo que, desde ese estado de quietud y de calma, somos capaces de afrontar y asumir los acontecimientos que vivimos.

No obstante, este sistema con un trabajo minucioso de todos los órganos involucrados en él, más el resto de sistemas del cuerpo humano hará que consigamos un equilibrio corporal que conlleva un equilibrio emocional; porque recuerda que somos un todo y una suma de cuerpo, mente y alma.

Mejora el insomnio con Reflexología

El insomnio es un trastorno del sueño que puede manifestarse como dificultad para conciliar el sueño, despertarse frecuentemente durante la noche o despertarse muy temprano por la mañana, antes de lo planeado .

¿Cuáles pueden ser sus causas?

  • Preocupaciones (laborales, familiares, económicas…), estrés temporal o crónico.
  • Condiciones físicas del espacio destinado al descanso.
  • Hábitos irregulares del sueño, es decir, cambios frecuentes a la hora de levantarse y acostarse.
  • Cenas copiosas antes de ir a la cama o en su contra no cenar y dejar el estómago vacío.
  • Consumo de sustancias excitantes como café, alcohol, tabaco, etc.
  • Abstinencia de alcohol u otras sustancias.
  • Trastornos de estrés post-traumático, como por ejemplo después de un accidente, o de un traumatismo, o alguna situación imprevista que genere un impacto importante para el individuo.
  • Estados de ansiedad excesiva (crisis o ataques).

¿Cómo podemos prevenirlo?

  • Evitar tomar café, alcohol, y sustancias que alteren el sistema nervioso mínimo unas 4 horas antes del descanso.
  • Cena de manera ligera, pero cena.
  • Hacer ejercicio te ayudará pero deja 3-4 horas previas.
  • Acondiciona la temperatura, luz, ambiente del espacio destinado al descanso.
  • Procura mantener las mismas horas de acostarte y levantarte creando cierta rutina.
  • Evita las preocupaciones. Esto es muy fácil de decir pero no tan sencillo cuando hay que llevarlo a cabo. Trata de tomarte unos minutos para meditar o para concentrar tu mente en aquello que te mantenga fuera del día a día.
  • Todos los hábitos anteriores unidos a sesiones de Reflexología harán que tu sueño sea reparador.

Consecuencias de tener insomnio

No podemos olvidar que el descanso y la salud están íntimamente ligados. Un buen descanso hace que tus órganos no trabajen en exceso, que se repongan de sus funciones y que tú bienestar esté garantizado.

Una falta de sueño reparador puede producir:

  • Depresión u otros trastornos mentales
  • Irritabilidad
  • Falta de concentración
  • Problemas de memoria

La eficacia de la Reflexología

El sistema nervioso es, junto con el sistema digestivo, el sistemaestrella de esta terapia. ¿Por qué digo esto? Porque tanto en mi experiencia como reflexóloga como en mi experiencia como paciente me ha demostrado que funciona desde la primera sesión.

La relajación que se produce trabajando minuciosamente plexo solar, columna vertebral, zona de cuello, cintura escapular, cabeza, senos frontales y ayudado de un poco de técnica metamórfica hará de la terapia un compendio perfecto que además de mejorar tu estado actual favorecerá tu descanso tanto físico como mental.

Nuestro día a día no nos permite o no nos permitimos nosotros mismos concedernos unos minutos para ‘parar’, reconducir a nuestra mente al momento presente, darle su lugar y realizar unas cuantas respiraciones abdominales para situarnos en el aquí y en el ahora. Dejar que nuestro cuerpo se relaje, que haga un descanso de la situación de estrés al que le sometemos.

En una de las clases de yoga, mi profesor nos dijo algo que me gustaría compartir en este artículo por si os ayuda tanto como me ayudó a mi.

“Cuando uno entra en una iglesia o en un templo sagrado, se puede descalzar, reclinar la cabeza, se mantiene en silencio, en ocasiones se arrodilla… y seguro que hay más actos que denotan cuanto menos un profundo respeto por lo sagrado. 

Siendo esto así, ¿cómo tratamos a nuestro cuerpo? ¿cómo nos miramos a nosotros mismos sabiendo que nuestro cuerpo es considerado un templo sagrado?

El estrés

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Definición: Estado de cansancio mental provocado por la exigencia de un rendimiento muy superior al normal; suele provocar diversos trastornos físicos y mentales.

Es cierto que cuando hablamos de estrés lo primero que nos viene a la mente es una connotación negativa pero no podemos olvidar que hay estrés positivo cuando actúa para ayudarnos a adaptarnos al medio o a reaccionar para protegernos ante estímulos externos. Por ejemplo, si cruzamos un paso de cebra y en ese momento viene un coche el cuerpo genera estrés para ayudarnos a reaccionar y quitarnos a tiempo. Otro ejemplo puede ser cuando el cuerpo tiene frío o calor se adapta para contrarrestar la sensación.

Efectos del estrés (negativo) en el cuerpo:

  • Dolor de cabeza
  • Tensión o dolores musculares
  • Presión en el pecho
  • Cansancio
  • Trastornos en el apetito sexual
  • Malas digestiones o dolor de estómago
  • Trastornos en el sueño

Efectos del estrés (negativo) emocionalmente:

  • Ansiedad
  • Falta de motivación
  • Irritabilidad o ira
  • Tristeza o depresión
  • Agobio

Efectos del estrés (negativo) en el comportamiento:

  • Comer en exceso o comer poco y con ansia
  • Arranques de ira
  • Abuso de tabaco o de alcohol
  • Disminución de las relaciones sociales
  • Reducción de la actividad física

En definitiva, las personas nos adaptamos al estrés y aprendemos a vivir con y a pesar de él, con el coste de un pronunciado descenso de nuestra calidad de vida, ya que un estímulo excesivo y constante sobrepasa la capacidad de adaptación del individuo y lo lleva a enfermar.

Trabajar en profundidad el sistema nervioso en general haciendo hincapié en las zonas del plexo solar, plexo cardíaco, diafragma y la columna vertebral en profundidad obtendremos resultados increíbles desde la primera sesión. Poco a poco, con trabajo personal y con algunas técnicas de relajación o simplemente aprendiendo la respiración diafragmática podremos equilibrar el cuerpo dándole el sitio adecuado al estrés y ayudando a nuestro cuerpo a no enfermar.