Es una ciencia que se basa en el principio de que existen zonas reflejas en los pies que se corresponden con todas las glándulas, órganos y partes del cuerpo.

La reflexología considera la planta del pie como fuente de información que permite al reflexólogo entender el desequilibrio energético y lo conduce a trabajar con ello.

La reflexología no es de naturaleza médica. No pretende que sea usada en lugar de medicinas o reemplazar cualquier otro tipo de tratamiento. Se aplica tanto a gente sana como a gente que sufre de afecciones que desmejoran su calidad de vida. Es excelente como tratamiento preventivo.

La reflexología no es un descubrimiento de nuestro siglo, es un método muy antiguo empleado para ayudar a la recuperación de la salud con métodos naturales y con el uso de presión sobre ciertas zonas de los pies.

La principal pretensión de este método es crear un equilibrio energético y físico del cuerpo. Ayuda a generar una homeostasis (equilibrio) tanto a nivel físico como emocional ya que la reflexología holística trata al ser humano como un todo y no como partes independientes. Todo está conectado.

Los efectos son múltiples pero podemos destacar los siguientes:

  • libera estrés y tensión
  • mejora la calidad del sueño
  • trastornos digestivos
  • trastornos menstruales
  • mejora la circulación
  • ayuda al organismo a crear un equilibrio (homeostasis)

Esta terapia es apta para cualquier edad. Es ideal para niños y muy recomendable para embarazadas. No interfiere con ningún otro tratamiento que se esté llevando en el momento actual.