La sesión terapeútica

¿En qué consisten mis sesiones? el primer contacto que tenemos paciente-terapeuta consiste en una corta entrevista con una serie de preguntas que siempre me ayudarán a saber qué debo trabajar en mayor profundidad y de qué manera puedo ayudar en el proceso terapéutico.

La duración de la sesión, en el caso de la primera, será un poco más de 1 hora puesto que se necesita ese punto de conocimiento. Pero lo normal es 1 hora de tratamiento en el que el paciente puede y debe hacer aquello que sienta (si necesita hablar para desahogarse, si necesita desconectar con los ojos cerrados y conectando con la respiración, si necesita llorar y liberar emociones…). Yo siempre estaré acompañando en el proceso intentando guiar en la relajación, ayudando en la respiración para que la sesión sea lo más productiva y relajante posible.

Si en algún momento el paciente siente un dolor insoportable en algún punto del pie me lo dirá y llegaremos a un acuerdo del punto de dolor, siempre siendo un dolor “placentero”.

Atrévete a caminar y ayudar a otros sin recibir aplausos

En función del motivo de la consulta y de la valoración que yo haga una vez terminada la sesión se valorará la necesidad del número de sesiones y de la frecuencia de las mismas.

Lo ideal, sea cual sea el motivo de la consulta, es recibir dos sesiones más o menos seguidas (en la misma semana o en dos semanas). Si una vez recibidas, no se ha notado ninguna mejoría en ningún plano corporal o emocional entonces dejaríamos las sesiones. Lo que quiero decir, es que la mejoría puede ser en otros sistemas o en otros órganos que no eran el motivo inicial o la dolencia por la que se venía a la consulta. Esto se considera una mejora y una respuesta positiva del cuerpo a la reflexología. En estos casos, habría que mantener una frecuencia que iríamos viendo sobre la marcha y escuchando el paciente a su cuerpo para ir viendo la evolución día a día. Ya podríamos pasar a espaciar la frecuencia a tres semanas y posteriormente una vez al mes.

Si el motivo de la consulta es por ejemplo una ciática, o alguna dolencia más aguda… con una única sesión o dos no vamos a notar una mejoría inmediata. Hay que tener bien presente que yo no curo, yo no soy médico, yo ayudo al cuerpo a equilibrarse y a que consiga una mejora general. Pero hay que darle tiempo al tiempo y dar sesiones dejando espacios no muy exagerados para ir viendo los resultados.

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